El otro San Jerónimo

En los ultimos dias, el barrio de San Jeronimo ha sido noticia por el desalojo de los chabolistas que desde hace bastante tiempo estaban asentados en diferentes zonas del barrio.

Es una pena que San Jeronimo ocupe habitualmente las páginas de los periódicos para únicamente noticias de este tipo ya que trata de un barrio desconocido por la mayoría de los ciudadanos y que posee algunos edificios y elementos que ya los quisieran otras zonas de la ciudad. Es uno de los barrios mas castigados socialmente, con mas paro, pero con una potente historia y con gran património histórico.

En pleno corazón de esta zona de la ciudad tenemos los restos del Monasterio de San Jerónimo de Buenavista, que da nombre al barrio, construido a mediados del siglo XVI y en el que se encontraba (entre otras valiosas obras de arte) la maravillosa imagen de San Jerónimo de Torrigiano, hoy una de las piezas estrella del Museo de Bellas Artes. Desde hace tiempo se está recuperando para el uso y disfrute de los vecinos. En los limites del barrio, en estado ruinoso,  se encuentra el Hospital de San Lázaro,  el centro hospitalario más antiguo de Sevilla. Lo creó el rey San Fernando tras la conquista de la ciudad, allá por el siglo XIII ; su hijo, Alfonso X, le concedió los privilegios que le permitieron ayudar a los enfermos, sobre todo de lepra. Su iglesia, una de las iglesias góticas mas antiguas de Sevilla, lleva mas de una década esperando ser restaurada. Al otro lado, en el límite norte junto a la via del tren se encuentra el Humilladero de San Onofre, de finales del siglo XV . Algo mas recientes son las grietas que lo recorren de lado a lado y que amenazan su integridad desde hace años. Muchos son los vecinos que a dia de hoy siguen acercandose al lugar para dejar sus ofrendas y rezar.

En los últimos años las zonas verdes han recibido un gran impulso. El parque de San Jerónimo alberga una gran escultura que si es conocida en la ciudad,  ” el nacimiento del Hombre nuevo”, (popularmente, el “Huevo de Colón”), creada por el escultor georgiano Zurab Tsereteli y regalada a la ciudad con motivo de la Expo’92. El año pasado se incorporó al parque la reforma del paseo fluvial, que aun está a la espera de que se instale la iluminación eléctrica.

Por ultimo, uno de los espacios mas curiosos (y abandonados de la ciudad) es el Cementerio Anglicano (o cementerio inglés). Su historia arranca a mediados del siglo XIX, cuando el vicecónsul británico John B. Williams compra unos terrenos en las afueras de Sevilla, con el fin de levantar un cementerio para enterrar a los no católicos, sobre todo protestantes. El aspecto que presenta hoy es lamentable: saqueos, profanaciones de tumbas, suciedad… Numerosas ciudades europeas han hecho de estos lugares un nuevo reclamo turístico. Nosotros, lo abandonamos y destruimos poco a poco.

No vamos a llevarnos a engaño: San Jerónimo no es el Arenal o San Bernardo, nunca encontraremos a ningún turista en la calle Navarra haciendose fotos, pero es innegable que posee un patrimonio que se encuentra ,en la mayoria de los casos, totalmente abandonado por las administraciones.

No se trata de crear un nuevo foco turistico, pero si de adecentar y devolver a estos edificios esplendor que nunca debieron perder para que recuperen la dignidad y con ellos la del propio barrio, primero por sus vecinos y despues por todo aquel que quiera visitarlos. San Jerónimo  también es Sevilla y sus vecinos lo merecen.

Fotografias: Doenjo, Luis Genaro Sentina, Juank, Jujo

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