Ampliación del Museo de Bellas Artes

El acuerdo firmado entre la Junta de Andalucía y el Gobierno de España marca un hito importante para el patrimonio cultural andaluz, ya que pone en marcha la esperada ampliación del Museo de Bellas Artes de Sevilla. Este proyecto, largamente reclamado por la ciudadanía durante más de 15 años, busca transformar el museo en una institución del siglo XXI, con más espacio, mejores servicios y una oferta museística más ambiciosa.

La ampliación se llevará a cabo mediante la incorporación del Palacio de Monsalves y la antigua Biblioteca Pública de la calle Alfonso XII, ambos edificios de titularidad autonómica. Tras su rehabilitación y acondicionamiento, estos espacios se integrarán como una segunda sede del museo, lo que permitirá casi triplicar su superficie útil, pasando de los actuales 5.937 metros cuadrados a un total de 13.526 

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, destacó que esta ampliación no se trata solo de ganar metros cuadrados, sino de una oportunidad para redefinir el museo con una planificación rigurosa y garantías técnicas. Por su parte, la consejera de Cultura de la Junta, Patricia del Pozo, subrayó que este impulso no solo responde a una necesidad histórica, sino que también prepara al museo para celebrar su segundo centenario en 2035.

La primera fase del proyecto será la licitación para la redacción del proyecto arquitectónico, que correrá a cargo del Ministerio de Cultura, en base a las necesidades definidas por la Consejería de Cultura y Deporte. Además, se está elaborando un Plan Museológico que guiará la transformación del museo, abordando tanto el continente (los edificios), como el contenido (las colecciones) y el discurso expositivo

El proyecto que se presentó en 2006, que ha servido de base para la elaboración del plan de ampliación que actualmente se está desarrollando, recoge las siguientes actuaciones.

Contexto y diagnóstico general

El Museo de Bellas Artes de Sevilla, ubicado en el antiguo Convento de la Merced Calzada, es una de las instituciones culturales más relevantes de Andalucía y de España. Sin embargo, desde su última gran reforma entre 1984 y 1993, el museo ha quedado desfasado respecto a los estándares museológicos contemporáneos. El informe parte de un diagnóstico claro: el museo presenta graves deficiencias funcionales, espaciales y de servicios, que limitan su capacidad para cumplir con sus funciones esenciales de conservación, investigación, exhibición y difusión del patrimonio artístico.

Actualmente, solo se exhibe en sala un 20% de los fondos del museo, lo que deja sin visibilidad una parte sustancial de su colección, especialmente las obras de los siglos XIX y XX. Además, el edificio carece de espacios adecuados para exposiciones temporales, actividades educativas, servicios al visitante (cafetería, tienda, zonas de descanso), y áreas técnicas para restauración, conservación y gestión.

Necesidades y demandas del museo

El informe identifica una serie de necesidades urgentes:

  • Ampliación del espacio expositivo permanente, especialmente para mostrar colecciones del siglo XIX y XX, actualmente marginadas.
  • Creación de salas para exposiciones temporales con condiciones técnicas y espaciales adecuadas para integrarse en circuitos internacionales.
  • Espacios para actividades educativas y culturales, como seminarios, conferencias, proyecciones y talleres.
  • Servicios al público: cafetería, tienda, guardarropa, zonas de acogida de grupos, etc.
  • Áreas técnicas para restauración, conservación, almacenamiento y gestión de colecciones.
  • Racionalización de los recorridos internos, evitando la confluencia de flujos entre visitantes, personal y obras en tránsito.
  • Mejora de la accesibilidad, especialmente para personas con movilidad reducida.

El Palacio de Monsalves: la solución óptima

El Palacio de Monsalves, de titularidad autonómica y situado a escasos metros del museo actual, reúne todas las condiciones necesarias para convertirse en una segunda sede del Museo de Bellas Artes. El informe destaca sus ventajas:

  • Proximidad física al museo actual, lo que permite una conexión peatonal fluida.
  • Valor patrimonial y arquitectónico: edificio histórico con elementos de gran interés, como la intervención de Aníbal González.
  • Capacidad espacial: más de 7.000 m² útiles, con posibilidad de ampliación en el solar de la antigua Biblioteca Pública.
  • Flexibilidad funcional: permite sectorizar áreas para exposiciones permanentes, temporales, servicios al público, talleres, biblioteca, auditorio, etc.
  • Potencial museográfico: el edificio en sí puede integrarse como parte del discurso expositivo, especialmente para las colecciones del XIX y XX, muchas de las cuales fueron concebidas para espacios domésticos similares.

Propuesta museológica y organizativa

El informe propone una redefinición del modelo museístico en dos sedes complementarias:

  • Convento de la Merced: sede principal para la colección barroca y renacentista, con mejoras en accesibilidad y servicios básicos.
  • Palacio de Monsalves: sede para las colecciones del siglo XIX y XX, exposiciones temporales, actividades educativas y culturales, y servicios técnicos y administrativos.

Esta distribución permitiría no solo descongestionar la sede actual, sino también poner en valor colecciones hasta ahora invisibilizadas, como las de Gonzalo Bilbao, García Ramos, Sorolla, Zuloaga, escultores como Benlliure o Susillo, y fondos gráficos, cerámicos y suntuarios.