La Cartuja de Sevilla-Pickman sale adelante
La histórica fábrica de loza La Cartuja de Sevilla-Pickman ha logrado evitar su desaparición definitiva tras un proceso crítico de liquidación que comenzó en octubre de 2025. El 30 de enero de 2026 se formalizó oficialmente la compra de la unidad productiva y las marcas por parte del empresario Javier Targhetta, consejero delegado de Atlantic Copper, en alianza con las hermanas Gabriela y Paola Luksic, integrantes de una de las familias empresariales más potentes de Chile.

Esta operación supone el rescate de una marca con 184 años de historia que se encontraba paralizada por deudas millonarias. Con el respaldo del Tribunal de Instancia Mercantil de Sevilla, la nueva propiedad ha garantizado la continuidad de la actividad en la provincia, lo que ha sido recibido con alivio por los trabajadores al asegurar el mantenimiento de los empleos.
Respecto a los próximos pasos, los nuevos dueños prevén retomar la producción en un plazo estimado de entre cuatro y seis semanas, iniciando así una etapa de reconstrucción y modernización tras superar el concurso de acreedores. El objetivo inmediato es estabilizar la situación financiera y relanzar comercialmente las emblemáticas vajillas que forman parte del patrimonio industrial andaluz.
Un plan estratégico para relanzar la marca
El plan estratégico diseñado por Javier Targhetta y las hermanas Gabriela y Paola Luksic busca transformar a La Cartuja de Sevilla-Pickman en una firma competitiva y con proyección global, dejando atrás la inestabilidad de años anteriores. Tras la adjudicación definitiva por parte del Tribunal de Instancia Mercantil de Sevilla, los nuevos propietarios han delineado una hoja de ruta centrada en la industrialización, la internacionalización y la preservación del valor histórico.
La primera fase del relanzamiento se enfoca en la reanudación de la producción en la planta de Salteras, prevista para marzo de 2026. Este proceso incluye una inversión directa superior a los 1,6 millones de euros destinada a cubrir deudas salariales, asegurar la plantilla de una treintena de profesionales y modernizar los procesos fabriles. Los trabajadores han expresado que, por primera vez en décadas, existe un proyecto industrial sólido que no se limita a la mera supervivencia financiera, sino que apuesta por el crecimiento real de la compañía.
En el ámbito comercial, la estrategia liderada por Targhetta y las Luksic contempla posicionar la marca en el mercado del lujo y el diseño exclusivo, aprovechando el prestigio internacional de la loza sevillana. Se pretende revitalizar el catálogo clásico —famoso por series como la de «Vistas»— mientras se exploran colaboraciones con diseñadores contemporáneos para atraer a nuevos perfiles de consumidores. Además, la solvencia y la red de contactos del grupo inversor facilitarán la apertura de nuevos canales de distribución fuera de España, especialmente en América Latina y Europa, donde la marca conserva un alto valor simbólico.
Para garantizar la integridad de este relanzamiento, la nueva propiedad también ha formalizado acuerdos para la adquisición de todas las marcas emblemáticas relacionadas con Pickman, evitando así la fragmentación de la identidad corporativa. Esta unificación de activos es clave para proyectar una imagen coherente y profesional en su regreso a los mercados.
