Canal de los Descubrimientos

El Canal de los Descubrimientos se encuentra situado junto al Camino de los Descubrimientos, una de las vias principales que atraviesa el antiguo recinto de la Expo’92 de norte a sur.

Desde el cierre en 1995 de lo que vino a llamarse «Cartuja, el Parque de los Descubrimientos», el parque de ocio que aprovechaba la zona este y sur del recinto de la Expo, esta zona de la Isla de la Cartuja no ha recibido ni un solo euro de inversión, encontrandose actualmente en un estado lamentable y siendo, casi en su totalidad, el motivo por el cual aun pervive en el imaginario colectivo la idea de que «La Cartuja» es un recinto abandonado, ya que se trata de una zona de de paso obligado para muchos trabajadores y visitantes del PCT o de las instalaciones culturales y de ocio que se encuentran repartidas por toda la Cartuja.

El actual Plan General de Ordenación Urbana recoge en los terrenos del Canal de los Descubrimientos un parking subterráneo, pero desde Sevilla21 consideramos que este el peor de los destinos para una zona de aproximadamente treinta mil metros cuadrados de superficie y que, debido al entorno en el que se encuentra y a pesar de los años que han pasado desde su diseño y construcción, podrían convertirse (de nuevo) en uno de los emblemas de la Sevilla contemporánea.

Si bien es cierto que la orilla del canal mas próxima al Auditorio se encuntra en buen estado, asi como la del Pabellón del Futuro que ha sido reformada en los últimos meses ante la próxima apertura de dicho pabellón como sede del Archivo General de Andalucía y de la Agencia de Instituciones Culturales, la mas próxima al Camino de los Descubrimientos está totalmente abandonada desde hace casi dos décadas, como ya hemos comentado al principio de este artículo.

La propuesta desde Sevilla21 es bastante sencilla: se trata unicamente de recuperar lo que ya hay y añadir una serie de infraestructuras y mejoras urbanisticas para hacerlo aun mas atractivo y funcional.

Lo primero y fundamental sería devolver al canal a su estado original, es decir, llenarlo de agua. No seria necesario que conservara la profundidad inicial, ya que en su momento, durante la Expo’92 circulaban catamaranes por él, pero es algo que actualmente no tendría ningún sentido, ya que la esclusa se encuentra en un penoso estado de conservación y no seria necesaria esa inversión en estos momentos. Acutalmente el canal cuenta con dos «tapones» que lo cortan y desnaturalizan. El primero, bajo el puente de la calle Matemáticos Rey Pastor y Castro, surgido a raiz de la desaparición del Lago de España por la construcción de Isla Mágica, puede disimularse con una fuente ornamental, que podría incluso sugerir el nacimiento de dicho canal (una cascada, por ejemplo). El otro tapón, bajo el puente del Auditorio, tambien se eliminaría para volver a conectar el canal con la laguna del Jardín Americano y darle continuidad a toda la zona.

En su concepción original, el Canal se planteo como espacio de esparcimiento, donde se ubicaban una serie de restaurantes y puestos de comida. Devolviendo este uso, sería una zona ideal, muy próxima al PCT, donde los propios trabajadores y visitantes pudieran disfrutar de su tiempo libre. En la zona mas próxima al Auditorio, se reservaría un espacio para los carros de comida rápida (food trucks) que actualmente se colocan sobre las aceras o ocupando aparcamientos en la zona del Camino de los Descubrimientos. De esa forma tendrían un espacio fijo con acceso fácil a electricidad y agua.

Dado que se trata de una zona donde no hay viviendas y que se encuentra fuera del Parque Científico y Tecnológico, en las zonas frente al pabellón Plaza del Futuro se podrían instalar entre 2 y 4 edificios de usos mixtos, ubicando en el nivel de la lámina de agua servicios de ocio y restauración, tal y como hemos comentado que ya hubo en su momento en la Expo’92 y dejar las plantas superiores los espacios productivos y de oficina.

Proyecto de recuperación del Canal de los Descubrimientos propuesto por Sevilla21

Por ultimo, pero no menos importante, la reurbanización de toda la zona debería llevar aparejada la recuperación de la vegetación, haciendo especial hincapié en las pérgolas que aun se conservan en la zona, las cuales estructuralmente se encuentran en muy buen estado de conservación, mas si tenemos en cuenta que llevan casi 30 años sin ningún tipo de mantenimiento. Se propone además la incorporación de nuevas zonas verdes, tanto pérgolas de la propia Expo’92 que aun se encuentren almacenadas como la plantación de árboles en los espacios que queden libres de sombra.